En primer término, digamos que ya a finales de 2005, la empresa danesa Contex compró a “Z Corporation” y el canal de distribución mundial de Contex ahora vende la tecnología de impresión 3D mediante su propia marca, sin desconocer que hay otras menos importantes.

En sus orígenes, estas impresoras se idearon para transformar archivos CAD en tres dimensiones, en prototipos reales. De la misma manera en que una impresora tradicional puede imprimir una hoja de papel, mediante los esquemas realizados en un programa CAD 2D, las impresoras 3D pueden darles cuerpo a los diseños en tres dimensiones.

En lo que respecta a las diferentes versiones comerciales, digamos que construyen piezas a partir de los datos contenidos en un archivo CAD en formato .STL (monocromático) o, bien, .VRML (a color). En ambos casos, la pieza es elaborada capa a capa.

Para ser más explícitos, anotemos que la geometría del modelo se elabora esparciendo una capa de polvo para, luego, imprimir una sección horizontal de la pieza misma y, por último, repitiendo el proceso, esto es, esparciendo el polvo e imprimiendo sección, hasta terminar la pieza en cuestión.

Cómo funcionan estas impresoras

De otro lado, pero en el mismo orden de ideas, digamos que las capas se construyen una encima de otra, hasta que la pieza esté completada. Ahora, la geometría de ésta se soporta gracias al polvo “no-imprimido”. Ello brinda un amplio rango de complejidad en las piezas.

Además, debemos tener en cuenta que la tecnología 3D descrita no requiere de estructuras de soporte, durante la fase de construcción, gracias a que el polvo desempeña esa función, hasta que la pieza se “desentierra” de la cubeta de fabricación.

Anotemos adicionalmente y para terminar, que se trata de una tecnología con un campo de aplicación específico, esto es, las maquetas. Sin embargo, se utiliza en múltiples tipos de industrias, como es el caso de la arquitectura, la medicina, la automoción, el diseño de calzado, la educación, el packaging y la topografía, entre algunas otras.

Ahora, no está lejano el día en que los componentes de las computadoras que sirven para diseñar y programar los Juegos de Casino Gratis para Jugar, sean fabricados mediante las impresoras 3D, de la misma manera en que se fabricarán muchas de los artefactos que, en la actualidad, se elaboran mediante la manufactura.

Además, las impresoras 3D desempeñan en horas, lo que demandaría varios días en otras circunstancias. Por su precio tan elevado en la actualidad, estamos ante una tecnología que, por el momento, no se ha diseminado lo suficiente aunque, cuando bajen los precios, se espera que tengan una aplicación particular e, incluso, hogareña.